Trabajo colaborativo en tiempos de crisis

¿Por qué nos cuesta tanto trabajar colaborativamente?. Esta semana hemos visto que tras lograr un acuerdo histórico, las divisiones entre ciertos sectores políticos parecen irreconciliables. Hace poco hacíamos una reflexión en facebook, respecto de nuestra educación y como esta promueve nuestro desempeño individual y la competencia entre pares.

Si bien competir, no es negativo per sé, que sea la única forma de trabajar que conocemos si lo es. Se ha institucionalizado que cada cual está en esto “por su cuenta”, y que la forma de ganar es siendo el más vivaracho, el que más personas deja atrás, y el que sirviéndose de los demás logra escalar a algún puesto de poder.

Entonces, que papel ocupa el trabajo colaborativo?. Tras el “Acuerdo por la Paz” nuestra perspectiva es que da un pie forzado (mas bien el quorum de 2/3) para el trabajo colaborativo. Serán los chilenos en un plebiscito de entrada y salida, y además eligiendo la metodología (Convención o Congreso Constituyente) quienes acuerden una nueva constitución. ¿Pero estamos preparados para trabajar colaborativamente?¿Que significa llegar a acuerdos? y ¿Cómo esto se relaciona con el emprendimiento?, son preguntas que intentaremos abordar.

Economía colaborativa

Hay problemas, sí. Sectores como el turístico, acusan una baja en la cantidad de reservas de hasta un 50%, el alza del dólar, y el pareciera inevitable camino hacia la recesión son fantasmas que nos atormentan a diario.

Sin embargo, se abre una alternativa respecto a la lógica de mercado. Y es que la economía colaborativa supone aprovechar de mejor manera los recursos. Una definición más técnica podría ser:

Economía colaborativa (Sharing economomy en inglés) se refiere a un grupo de intercambios o transacciones que son realizados de persona a persona, en lugar de empresa a persona.

La Economía colaborativa pretende facilitar el acceso de servicios y ahorro a sus usuarios. Pero también de facilitarles el contacto con la gente local, vivir experiencias nuevas y disfrutar de vivencias sin depender de servicios convencionales

Algunos ejemplos:

  • Carpooling
  • Couchsourfing
  • LibreTaxi
  • Poliglota

Empresa Colaborativa

Es momento también, de mirar hacia adentro en nuestras organizaciones, y propiciar el trabajo colaborativo interno.

Podemos enfocar este trabajo desde nuestros equipos, tratando de fijar objetivos comunes y no desarrollos individuales y personales. Cuando todo el equipo se propone avanzar, nadie es dejado atrás y la empresa avanza.

Darse el tiempo de identificar nuestras problemáticas y abordarlos en equipo es sin duda valioso, nos permite una integración virtuosa de todos los equipos, también proporciona mayor eficiencia y los resultados son visto como un trabajo en equipo del que toda la organización es parte.

Juntos somos más (y mejores)

Lo más fácil (y difícil a la vez) es juntarnos a hacer algo. Por ejemplo sectores que han visto perjudicadas sus ventas, pueden reunirse y buscar soluciones en conjunto.

Un ejemplo es el caso del turismo, pueden por ejemplo reunirse todos los actores turísticos y buscar la estrategia para dar señales de estabilidad y confianza hacia sus clientes de manera de evitar cancelaciones y potenciar no cada negocio individual sino el destino.

Constitución colaborativa

El caso de Islandia es digno de revisar. A pesar de ser un país de 360 mil habitantes, abordaron la redacción de una nueva constitución desde una perspectiva colaborativa. ¿Cómo?

Llevó tiempo, pero en junio de 2010 aprobaron la ley que definia el mecanismo para la redacción de una nueva constitución. Se formaría un comité de siete ciudadanos expertos que prepararía materiales y organizaría un Foro Nacional de mil personas para discutir los valores fundamentales de Islandia. Y luego una asamblea de 25 ciudadanos electos reescribiría la Constitución basándose en esos valores fundamentales y con los materiales preparados por los expertos como guía.

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